Industria

Hace seis décadas dejó de existir el Thunderbird biplaza

Hoy se le considera un súper auto de colección de alto valor comercial


Los fans del Ford Thunderbird han estado organizándose a lo largo de este año para celebrar diversas reuniones y eventos al cumplirse sesenta años desde que el icónico modelo dejó su puesto en el portafolio Ford a su sucesor de cuatro asientos.

Diversos clubes en EEUU han organizado varios encuentros y también paseos a los lugares donde originalmente se produjo el carro entre 1955 y 1957.  Ford Motor Company ha respaldado estas celebraciones pero por los momentos se piensa que la División Ford no hará eventos especiales más allá de apoyar a los clubes y de recordar el aniversario de su producto.

El Ford Thunderbird fue presentado como show-car en febrero de 1954 como respuesta a Chevrolet, que poco antes había exhibido en Nueva York su biplaza Corvette con carrocería en fibra de vidrio.  Al exhibir el auto por vez primera, Ford anunció que su producción comenzaría en el verano y que saldría al mercado en el último trimestre de ese año como parte de la gama Ford de 1955.

El Thunderbird biplaza se desarrolló sobre el bastidor del Ford estándar y compartió con éste numerosos elementos técnicos, subsistemas y del tren de mando.  Sus ventas en el primer año (18.000 unidades) fueron muy superiores a las del Corvette y se mantuvieron al mismo nivel en 1956 (15.000 unidades), pero la nueva gerencia de Ford, encabezada por Robert McNamara, pensó que ese volumen podría aumentarse si se producía un Thundebird de cuatro asientos.

El proyecto del Thunderbird de cuatro plazas tomó cuerpo en 1956 y McNamara insistió en que el carro debía estar listo para ser lanzado al mercado en octubre de 1957, como parte de la gama Ford para el “model year” 1958.  Sin embargo los planes de producción tuvieron que aplazarse hasta enero.

En consecuencia al retraso en los planes de producción del Thunderbird biplaza, Ford mantuvo en producción el modelo de dos asientos, extendiendo a quince meses su ciclo fabril.  Ello permitió producir 21.000 unidades que se vendieron con rapidez, aunque ya para entonces McNamara y otros altos jefes de Ford estaban totalmente convencidos de que el carro no tenía futuro.

Mientras el Thunderbird biplaza se ensambló en diferentes momentos de su operación fabril en hasta seis diferentes factorías, su sucesor de cuatro asientos solo se produjo en los establecimientos Lincoln en Wixom, Michigan.  De allí, en nueve meses, salieron casi 40.000 del nuevo carro que parecieron demostrar que la decisión de McNamara fue la correcta.  Una percepción que aumentó en 1959 y en 1960, cuando pese a mostrar muy pocos cambios, se vendieron 91.000 unidades, creando formalmente el segmento de cupés personales en EEUU.

Con el paso del tiempo, la popularidad del Thunderbird de dos asientos fue aumentando aunque sin menoscabar la percepción del modelo de cuatro asientos como uno de los productos más aspiracionales ofrecidos por la industria automotriz americana en los años ’60.  En ambos casos, los clichés de diseño hicieron escuela en la industria automotriz e inspiraron varios productos en Ford que resultaron muy exitosos como el Ford Mustang, el Mercury Cougar y el Lincoln Continental Mark III.

El Thunderbird biplaza fue también muy popular en Venezuela, donde fue ofrecido por los concesionarios Ford existentes en el país por un precio de Bs.25.000, es decir, unos 8.000 dólares al cambio de la época.

También el Thunderbird biplaza fue un persistente protagonista de series televisivas y películas, incluyendo el serial detectivesco de la TV norteamericana “Vega$” (“Las Vegas, la ciudad millonaria” en Latinoamérica).protagonizado por el actor Robert Urich (+), quien conducía una unidad de 1957.

El éxito latinoamericano del Thunderbird biplaza no se limitó a Venezuela, habiendo unidades en Argentina, Uruguay, Chile, Colombia y en Brasil, donde la empresa local Glaspac creó incluso una fidedigna réplica en fibra de vidrio.

En la actualidad, un Ford Thunderbird biplaza de 1957 es mucho más apetecido por los coleccionistas y fanáticos que los modelos previos de 1955 y 1956, que traían parachoques y aletas más sencillos.  La apetencia por los tres modelos es claramente superior a la de los Thunderbird de cuatro plazas sucesivos y las unidades perfectamente preservadas, sobre todo con opciones exclusivas como la inyección de gasolina, pueden cotizarse hasta por 200.000 dólares.

Los planes originales preveían dejar de producir el carro en septiembre de 1957, pero el cambio en el calendario fabril del modelo de 1958 prolongó el proceso industrial del Thunderbird de dos plazas hasta el 13 de diciembre de 1957, cuando la última unidad abandonó la fábrica, no sin que antes un obrero escribiera en su capó la leyenda “bye, bye Birdie” o “adiós, adiós, pajarito”.  Se espera que esa sea la fecha culminante de las celebraciones en torno al Thunderbird.


El Thunderbird original fue propuesto como “auto deportivo
de boulevard”, lo cual significaba que había sido concebido
para pasear. Eso expuso claramente la euforia económica
que vivía Estados Unidos en los años ‘50

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