Industria

Hace 15 años se fabricó en Michigan el último Cougar

El emblema más famoso de la división Mercury debutó hace medio siglo


El pasado miércoles el mundo del motor dejó pasar prácticamente sin pena ni gloria un significativo hito en la historia automotriz norteamericana al cumplirse quince años exactos desde que el 9 de agosto de 2002 se ensambló la última unidad del famoso coupé Cougar, el producto más importante e influyente de la ya fenecida marca Mercury de Ford Motor Corporation.

Curiosamente este año de 2017 es el quincuagésimo desde que el modelo salió por vez primera al mercado como modelo de 1967,  habiendo sido lanzado originalmente el 30 de septiembre de 1966.  Un aniversario que también ha pasado bastante desapercibido.

Técnicamente hablando, cuando el Mercury Cougar apareció por vez primera para el “model year” 1967, se trataba de una versión ligeramente alargada y lujosamente replanteada del exitosísimo pony car Ford Mustang.   Sus creadores quisieron enfatizar mucho más ese aire de “mini Thunderbird” que Ford quiso dar al Mustang original, añadiendo el lujo y la distinción de la cual el pony-car carecía.

También desde su nacimiento, el Cougar se configuró mecánicamente más potente que el Mustang.  Mercury no ofreció motores de seis cilindros para él y la unidad más pequeña disponible fue el V8 289 del Mustang, aunque la opción más promovida por el área de ventas fue el 390 Ford-Mercury, que fue el más difundido.

El nombre Cougar fue una concesión de Lee Iacocca, quien en 1964 determinó no usarlo en el cupé que acabó lanzando al mercado como el Ford Mustang.  Que Iacocca no usara en ese auto el nombre Cougar decepcionó mucho a sus diseñadores, quienes se sintieron parcialmente compensados cuando el directivo usó el nombre y el emblema en la versión “up-grade” del Mustang que fabricaría Mercury.

El Cougar fue el centro de un importantísimo proceso de relanzamiento de la entonces División Lincoln Mercury (hoy División Lincoln), cuyas ventas y relevancia en la industria se habían deteriorado mucho en la última década.  El nombre y el emblema del tigre americano (cougar) resultó tener tanto impacto que finalmente éste último acabó usándose como emblema de toda la división.

Lo atractivo del producto final, sus excelentes características y su acertada campaña de mercadeo convirtieron al Cougar en un éxito de mercado, con ventas de 150.000 unidades el primer año, 113.000 el segundo y 100.000 el tercero,   Muchas de esas ventas se hicieron a expensas del Mustang, que ya estaba comenzando a experimentar un declive comercial muy severo por haber perdido ya su elemento de moda y porque ya otros modelos habían salido para hacerle competencia, además del Cougar.

Entre 1967 y 1973 el Cougar se basó en el Mustang contemporáneo, acentuando con el tiempo su carácter de coupé de lujo en detrimento de la deportividad o el alto rendimiento.  En 1974 se decidió que Mercury no fabricaría ninguna versión del Ford Mustang II de tipo subcompacto y el nombre Cougar se aplicó a la versión de lujo del intermedio Montego, es decir, el equivalente Mercury del Ford Gran Torino.  Paralelamente Mercury asignó la icónica denominación Cougar XR-7 a la versión propia del lujoso cupé Ford Gran Torino, aparecida en 1975, logrando un éxito comercial extraordinario.

El rediseño aplicado por Ford y Mercury a sus autos de tamaño mediano para el “model year” 1977 hizo desaparecer el emblema Montego, que fue reemplazado por el de Cougar, quedando la versión coupé de lujo Cougar XR7 activa para seguir complementando a la edición hecha por Ford, que ese año dejó de llamarse Gran Torino Elite para denominarse Thunderbird.

Mientras los Cougar “corrientes” pasaron en 1980 a ser parte de la plataforma Fox de tamaño intermedio, los Cougar XR-7 pasaron a la nueva década compartiendo su parentela con el Ford Thunderbird.   Eso siguió siendo así en 1983, cuando se presentó un profundo rediseño exterior y mecánico, y también continuó de ese modo en 1987 y en 1999 al aparecer nuevas generaciones del modelo, que se vendió extraordinariamente bien en esa época, que fue la más exitosa de Mercury comercial e industrialmente hablando.

El creciente incremento en las ventas de los vehículos utilitarios deportivos (SUV por sus siglas en inglés) tuvo contrapartida en el descenso en la popularidad de los otrora tan demandados cupés personales de tamaño mediano.   Eso llevó a Ford Motor Company a descontinuar al Thunderbird y al Cougar XR-7 al terminar la temporada 1999.  En el caso de éste último, el emblema regresó en 1999 sobre un modelo totalmente nuevo, desarrollado sobre la plataforma de tracción frontal del Mondeo y decorado bajo los principios estéticos del New Edge concebido por el diseñador Claude Lobo.

El nuevo Cougar del nuevo siglo se ofreció también en el mercado europeo pero su éxito comercial fue muy poco representativo, sobre todo en comparación con su éxito de prestigio.  Este último por sí solo no justificaba financieramente mantener activa la producción del modelo, que dejó de producirse en Flat Rock, Michigan, en agosto del 2002 cuando solo se habían producido poco más de 18.000 unidades para ese “model year”... un número muy inferior a las 88.000 producidas en su año debut, en 1999.


Un Cougar de 1967 en condiciones originales es, a medio
siglo de su debut, un carro que sigue siendo muy atractivo
y que además se cotiza bien en el mercado de autos clásicos

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