Industria

Hace 50 años AMC se puso muy dinámica con el Javelin

El mítico pony-car de la pequeña corporación tuvo una vida corta e intensa


En días pasados el santoral automotor norteamericano celebró sin demasiado boato un aniversario especial al cumplirse medio siglo de la aparición en el mercado del pony-car Javelin de American Motors Corporation (AMC), que tuvo una nutrida participación en ese segmento de mercado nacido apenas unos años antes gracias al Ford Mustang.

Aunque la presentación oficial del nuevo auto se hizo el 22 de agosto de 1967 como modelo de 1968, no fue sino hasta el 26 de septiembre que se inició el proceso de comercialización, enviando a los concesionarios el primer lote de unidades fabricado en Kenosha, Wisconsin, comenzándose el proceso de entrega a los clientes a inicios del mes de octubre.

El Javelin fue la respuesta de AMC al Ford Mustang y al igual que éste fue desarrollado sobre la base estructural de un modelo compacto, que en este caso fue el Rambler American. 

El diseño de Richard “Dick” Teague consiguió dar una carrocería armónica y modernísima a un carro que, sobre sus rivales del segmento compacto, debía ofrecer más espacio interior, asientos traseros más amplios y un maletero de mayor volumen según impuso la alta gerencia de AMC.

La superior oferta de habitabilidad y espacio interior para pasajeros y equipaje inmediatamente desmarcó positivamente al Javelin de rivales como el Ford Mustang, el Chevrolet Camaro, el Pontiac Firebird o el Mercury Cougar. 

El balance mecánico también fue muy positivo y ello posicionó inmediatamente entre los especialistas y expertos al Javelin como el mejor producto en la liga de los pony car al ofrecer un bastidor más rígido, potentes trenes de mando y un buen habitáculo.

La oferta mecánica inició con el confiable Seis de 232 cid de AMC y se complementó con el V8 Typhoon de 290 cid.  Adicionalmente existía como opción solicitar el motor de 343 cid, que podía venir con un carburador de dos, o con uno de cuatro cuerpos.  Este último lograba otorgar al pequeño cupé compacto un rendimiento muy notable, en comparación con sus rivales, que necesitaban motores más pesados a fin de alcanzar ese nivel de rendimiento.

Considerando los atributos mecánicos y la buena distribución de peso, no es de extrañar que el Javelin se mostrara competitivo en carreras de la serie Trans American y del Campeonato Norteamericano para Autos Deportivos.  En ello contribuyó notablemente la propia AMC al contratar al piloto profesional Mark Donahue, que obtuvo notables rendimientos con autos Javelin.

Las ventas del Javelin se mostraron muy dinámicas desde el inicio y el primer año permitió a AMC flirtear con las 10.000 unidades, superando todas las expectativas de producción.  El buen ritmo se mantuvo en 1969 y en 1970, a pesar de que el fabricante alteró muy poco el producto.

En 1971, Teague aplicó un dramático rediseño al Javelin y las líneas dinámicas de perfil recto con grueso poste C y trazos triangulares dieron paso a una propuesta más voluptuosa y de apariencia más robusta y poderosa.  Sin embargo el mercado mostró una acogida menos entusiasta debido a las crecientes regulaciones en materia de motores de alto rendimiento, sistemas contra la contaminación ambiental y sistemas de seguridad, que acabaron con el mercado norteamericano de autos de alto rendimiento y golpearon duramente al segmento de pony-cars, lo cual incluyó al Mustang. 

A pesar de que en términos absolutos las ventas del Javelin mostraron un fuerte retroceso a partir de 1971, en términos relativos no fue tanto.  El Mustang perdió más del 50% de su mercado entre 1969 y 1971, mientras el Javelin enfrentó pérdidas menos evidentes, en torno al 30%.  En todo caso, AMC pensó que el futuro estaría mejor asegurado con un cupé para el segmento de autos personales de tamaño mediano que con una tercera generación de Javelin, sobre todo luego que la propia Ford decidió convertir al Mustang en un auto subcompacto, abandonando su mercado original.  Ello significó la salida del Javelin del mercado americano al terminar la temporada de 1973.

En la actualidad, los Javelin se encuentran entre los modelos más interesantes para los coleccionistas de productos AMC y los fans de esta empresa.  Los modelos de alto rendimiento son cada vez más valiosos y las unidades que han sobrevivido en buen estado de conservación están cotizándose cada vez más.  Sin embargo la disponibilidad de piezas de acabado para el interior, tapicería, adornos y similares aún está lejos de lo que ofrece la vasta industria que en cambio sí existe para productos como el Mustang o el Camaro. 

Mención aparte merece el AMX, que fue un auto deportivo de dos asientos conseguido a base de reducir la distancia entre ejes del Javelin y que también ocupa un espacio importante en la historia de la pequeña corporación de Wisconsin.

En Venezuela, el Javelin se ensambló en Mariara entre 1968 y 1975, dándose el precedente de que muy probablemente los últimos Javelin producidos en el mundo por AMC se hicieron en el país caribeño.  Otros países latinoamericanos como México también armaron Javelin y este modelo fue uno de los puntales de los mercados industriales de ultramar para AMC, que autorizó su ensamble en países como Australia y Alemania.


Alto rendimiento, bajo precio, gran desempeño y habitabilidad
correcta fueron conceptos disímiles en los carros compactos…
¡hasta que llegó el Javelin!

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