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Hubo una autoridad de FIA NACAM en “Rally de Margarita”

El federativo mexicano Carlos Cordero trabajó activamente en el evento


El “Rally Isla de Margarita” realizado en la ínsula caribeña el pasado fin de semana y organizado por el Rally Club Mérida con auspicio del Touring Automóvil Club de Venezuela (TACV) contó con la presencia de un federativo mexicano quien representó a la organización FIA NACAM, bajo cuya normativa se celebró este evento el pasado fin de semana.

Carlos Cordero llegó este año a Venezuela investido como una de las máximas autoridades del Campeonato de Rally FIA NACAM (FIA NACAM Rallye Championship) y visitó por segunda vez la isla de Margarita, luego de haber venido en el 2013, cuando se realizó la edición previa de la competencia.

Hombre joven, de ademanes prudentes y categóricos, Cordero es un gran conocido en los círculos del deporte automotor latinoamericano, en los cuales se ha desempeñado brillantemente como federativo y representante de la autoridad deportiva, contribuyendo no poco al crecimiento del deporte en México y en varios otros países de Centro y Sudamérica.  Una verdadera autoridad, cuya experiencia y visión resultan en extremo valiosas en el trabajo de desarrollar el rallismo venezolano hasta que éste alcance los estándares que ahora se respetan en otros países de Latinoamérica.

“NACAM quiere decir, en forma abreviada, Norteamérica, Canadá y México, que son los países en los que originalmente se pensó correr cuando se organizó por vez primera el Campeonato de Rally FIA NACAM.  Con el tiempo hemos orientado nuestro trabajo a fin de extender el alcance de este serial a otros países, entre los cuales ahora se incluyen Costa Rica y Venezuela, que esta temporada formaron parte del calendario FIA NACAM”, explicó Cordero durante el “Rally Isla de Margarita”.

Pese a ser un hombre joven de edad y mentalidad, Cordero a sus 44 años de edad acumula una gran experiencia en la organización y arbitraje de rallyes, mayormente en el territorio latinoamericano.

“Vengo en representación de las autoridades principales de FIA NACAM y, en concreto, de su principal promotor, José Abed, quien está muy pendiente de lo que está ocurriendo aquí y está revisando constantemente lo que estamos haciendo,” nos dijo Cordero al presentarse de manera formal.

Cordero, a lo largo de su trayectoria federativa, ha visto crecer y desarrollarse el rallismo y el deporte automotor en Latinoamérica y especialmente en México.  “Ahora el nivel en México es altísimo… tenemos allí el WRC (Campeonato del Mundo de Rallyes) y además está el WEC (el Campeonato del Mundo de Resistencia).  También acaba de realizarse la carrera de Fórmula 1, con un gran entusiasmo.  No me cabe duda de que este año volverá a llevarse el premio al evento mejor organizado y eso es una muestra de lo que se puede hacer…”

Del mismo modo en que Cordero mira apreciativamente el momento actual del deporte en México, recuerda prudentemente:

“Está claro que no ha sido el trabajo de un día, ni de una persona.  El deporte ha cambiado mucho en México en estos 30 años.  Ha cambiado el deporte, pero también la mentalidad de quienes lo practican y el propio público”.

Al hablar del contexto venezolano, Cordero expuso:

“Estuve por vez primera en Margarita en el 2013.  No habíamos podido volver por diversas razones vinculadas al país.  Ahora hemos vuelto y hemos constatado un gran avance en muchas cosas”.

En respuesta a nuestras preguntas sobre los avances, Cordero repuso con inmediatez y seguridad:

“En primer lugar, el trazado ha mejorado.  Es esencialmente el mismo, pero ahora se encuentra mejor trabajado, mejor desarrollado y mejor presentado.  Está claro que hay un avance importante en términos de organización y me ha gustado mucho ver este grupo de muchachos (N.d.R. voluntarios del Rally Club Mérida) que han trabajado con diligencia y entusiasmo.  Hay cosas que mejorar, pero no son críticas.  Siempre se puede mejorar. ¡Siempre hay que mejorar!”.

En su explicación Cordero añadió:

“Otra cosa que me gustó ver fue más participación local.  Ahora tenemos diez carros.  La primera vez que vine creo que solo había cuatro.  Se habla de la participación internacional, pero la participación local es igualmente importante, porque es la que le da cuerpo y razón de ser a los rallyes.  Sin afición y participación local es muy difícil pensar en rallyes internacionales.  Me gustó mucho ver que eso ha crecido…”

También el federativo subrayó otro punto:

“Veo que el interés y el entusiasmo han aumentado.  Veo gente que se acerca espontáneamente a ver el rally.  Algunos ya sabían, otros se enteraron y vinieron.  Y eso es positivo, porque aumenta la afición y aumenta el interés local en hacer el rally”.

Sobre los intereses locales, también Cordero tiene un punto de vista claro:

“Lo que tenemos acá es un embrión y a partir de este embrión inicia todo.  Al dueño de los terrenos o del área donde se corre le gusta que se haga, porque se le limpia el terreno.  También puede pensar en abrir algún negocio para cuando el rally venga y pase por sus tierras… venta de comida, refrigerios, agua, o algo así.  Y claro, atrae el rally a otro tipo de comercio, como el tipo que puede cobrar por estacionar a la entrada de los tramos, o los que venden comida típica o souvenirs…  Un rally mueve mucho la economía local, incluso aunque no traiga gente y turistas  de afuera”.

En su análisis Cordero expuso:

“No solo hay más carros, sino que los que hay están bien en general.  Hay que trabajar, unificar las especificaciones con lo que hay fuera, pero nada de eso se puede hacer si no hay afición.  Ahora se les da una manera de expresar esa pasión, de correr.  Luego querrán correr más y hacerse más profesionales, irán entendiendo sus carros e irán aprovechándolos mejor.  Y eso me gusta mucho en lo personal… ver cómo se forman los pilotos y los eventos desde cero y año a año verlos crecer cada vez que regresas.  Tampoco puedes pedir mucho, porque cuesta mucho dinero. ¡Ese es otro factor!”

Cordero amplió:

“Margarita me parece un sitio ideal para organizar rallyes.  El terreno es bueno y para los turistas que vengan de otros lugares a ver el rally hay buenos lugares donde estar.  Hay un régimen de “puerto libre” que puede facilitar las cosas y el clima es bueno, lo básico para establecer con éxito el rally existe.  Está el lugar, está la pista, están los participantes.  Veamos ahora cómo se aumenta y se mejora la participación.  Estoy seguro de que con todo esto, serán muchos los pilotos que quieran venir en el futuro”.

Al hablar de los carros surgió de manera inevitable el tema de nacionalizar los vehículos de quienes vengan a correr desde fuera: 

“Los temas aduanales son complicados.  Acá tuvimos problemas, pero los hemos tenido en otros lados también.  Cambia según el país, según la mentalidad.  Si se trata de cruzar la frontera (de México) hacia arriba es muy fácil.  Casi que cargar los carros (en un remolque) y pasar.  Pero en otros lados no.  En Perú, por ejemplo, es dificilísimo.  Estamos pensando en integrar a Colombia, pero también están los temas aduanales por la situación particular de ellos.  Ya lo logramos con Costa Rica.  Ahora queremos trabajar con Venezuela…”

Sobre el tema aduanal, Cordero hizo otros razonamientos:

“Ahora en México vemos experiencias como las de la Fórmula 1, la Resistencia, el WRC, seriales muy solventes y que por ser solventes se les facilita recibir apoyos al más alto nivel que faciliten los trámites de importación temporal de carros y herramientas.  Es el norte al cual hay que mirar, pero FIA NACAM se proyecta en una escala más pequeña, así que no recibimos los mismos apoyos que la Fórmula 1, que por su tamaño y nivel ya tiene toda una estructura en torno a esto que todavía nos toca a nosotros desarrollar.  Hemos avanzado, pero hay que avanzar más y cuando eso se haga vamos a integrar más países en el Campeonato y hacer calendarios con más rallyes…”

Cordero fue particularmente elocuente al ilustrar las dificultades que encuentran los entes federativos que organizan campeonatos o eventos de menor nivel.  “Esos problemas los tuvo el Rally de México al principio.  Los tuvo el Dakar cuando se vino a Sudamérica.  Los tenemos ahora nosotros.  No es fácil, porque si llevas el carro a una frontera, puedes dar disponibilidad a los fiscales de aduana para que revisen, fiscalicen y hagan lo que necesiten.  Debe entenderse que son eventos deportivos, que la intención no es traficar, no es contrabandear, sino hacer deporte.  Entonces no hay problemas en mostrar, pero hay cosas que no se pueden mostrar.  O sea… ¿cómo puedes entender que si picas un roll bar para ver qué hay dentro, lo dañas? ¿cómo hacer entender que si destapas un motor lo puedes averiar? ¿cómo hacer entender que si desmontas un tanque de gasolina puedes causar problemas difíciles de resolver?  Los carros se dañan y aunque no se dañen, pues no es bueno armar y desarmar y es caro.  Hay países que tienen criterios abiertos en torno a esto y lo entienden, pero otros no.  A veces cambia de un funcionario a otro.  A veces piden documentación que no se tiene, porque es un carro de carreras y no se produce en serie. ¡Son muchos los problemas!”.

Durante su presencia en Margarita, Cordero cuidó todos los aspectos que le tocó revisar, supervisando la labor de los Comisarios y organizadores.  Su experiencia fue notable para, por ejemplo, establecer un criterio fiable de cronometraje.  “Sabemos que en este tipo de eventos pequeños, la diferencia entre lo que se cronometra dentro del carro y lo que se mide fuera del carro, o lo que mide la tripulación iba a ser abierta porque los medios son elementales, pero tampoco hace falta mucho más de lo que se tenía, porque la mayoría de esas veces las diferencias no deciden carreras.  A veces se discute duro sobre eso… ¡si vieras!  En un rally del mundial, un segundo o dos de diferencia sí representan un recorrido en metros que significan mucho”.

Al ver a los pilotos correr, el federativo no pudo ocultar su entusiasmo:

“Es bonito ver esto.  Es la génesis del deporte, la esencia.  Luego los ves crecer como pilotos, los ves entender mejor sus carros, los ves entender que no solo es manejar sino ahondar en la preparación física y mecánica, los ves crecer como profesionales y finalmente medirse con profesionales de otros países y te sientes fascinado con eso.  Es mucho lo que puede hacerse aquí, pero también se trata de desarrollar la afición local, de demostrarles lo mucho que pueden hacer con lo que tienen, en vez de deslumbrarles con un piloto o varios importados que manejan carros que ellos no pueden manejar, o tienen un nivel de experiencia superior.  También hay que entender que se debe manejar el público asistente para no crear problemas de seguridad.  Es como una semilla, que hay que regar con constancia y del modo adecuado.  Y si se hace bien, crece bien.  Como pasa ahora en México…”

Al hacer su síntesis, Carlos Cordero nos miró con esa cordialidad y aguda pulcritud de criterio que le define:

“¿Quieres la verdad? Pues me voy contento.  Contento con el país, contento con lo que vi este año, contento con el avance desde el 2013 y seguro de que el próximo año se pueden hacer más cosas”.

Cordial abrazo, cordial despedida y una promesa firme: 

“¡Nos veremos el próximo año!”


Detrás de la investidura de Cordero como alto federativo
de la organización FIA NACAM se encuentran décadas
de pasión y experiencia en estas lides

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