Industria

Más países practican la destrucción de costosos híper autos

Proceden de incautaciones, decomisos, recuperaciones y expropiaciones


Luego que desde el oriente se divulgaran imágenes de un Lamborghini Murciélago mientras era destruido por las autoridades locales, han trascendido informaciones provenientes de Filipinas, donde su propio Presidente ordenó la destrucción pública y notoria de una veintena de autos de lujo procedentes de operaciones ilícitas.

El Presidente de Filipinas en persona, Rodrigo Duarte, ordenó el inicio del proceso de destrucción y presenció junto con sus acompañantes cómo una máquina retroexcavadora destruyó los autos, pasando repetidas veces sobre ellos hasta destrozarlos totalmente.

El lote de carros de lujo procedió de diversas incautaciones y decomisos aplicados a contrabandistas, narcotraficantes y delincuentes de altos vuelos.  Los medios especializados, al reseñar la novedad, recordaron que Duarte se ha mantenido en constante campaña contra el crimen organizado y las actividades ilícitas en materia de contrabando, narcotráfico, evasión fiscal y otros males que actualmente constituyen uno de los mayores problemas que enfrentan los filipinos.

Entre los autos destrozados se encontraba una unidad Corvette de tipo clásico y el grupo también incluyó sedanes de marcas de prestigio como Jaguar, Audi, Mercedes-Benz, Lexus y Porsche.  También incluyó algún descapotable biplaza moderno, pero el modelo más notorio fue un deportivo británico McLaren de modelo reciente, incautado a un narcotraficante local.


El lote de autos destruidos por el Gobierno de Filipinas
se valoraba en US$ 1.2 millones. Se prefiere destruirlos
públicamente a subastarlos para evitar tentaciones y el
tráfico de influencia de funcionarios corruptos

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