Industria

Celebran cumpleaños del Mercedes-Benz “caja de fósforos”

La tercera generación de la exclusiva Clase SL sigue siendo muy admirada


Aficionados de todo el mundo y especialistas en la historia de la marca alemana Mercedes-Benz, perteneciente a la trasnacional Daimler-Benz AG, han recordado de manera especial el día de ayer, al cumplirse 55 años desde que el 12 de marzo de 1963 se hizo la presentación oficial del Mercedes-Benz de tipo W113.

El nuevo producto debutó originalmente con la denominación 230SL en el “Salón del Automóvil de Ginebra”, en Suiza, y fue el tercer modelo de la Clase SL (Deportivo Ligero, por sus siglas en alemán) luego del 190SL y el 300SL a los cuales reemplazó.

Al presentar el nuevo modelo, Mercedes-Benz adoptó totalmente el planteamiento estético del modelo 220SE aparecido en 1959, por lo cual el 230SL mostró las características luces frontales horizontales y otros distintivos estéticos.

Visualmente, la mayor similitud entre el nuevo modelo y sus predecesores fue la parrilla de gran tamaño con el emblema de la marca prominentemente en medio.  Sin embargo el nuevo carro no compartía prácticamente ningún componente con sus antecesores.

El Mercedes-Benz 300SL original causó sensación en 1952 al aparecer como automóvil de competencias y en 1954 llegó una versión de calle, caracterizada por sus puertas abisagradas en el techo.  En 1955 se introdujo el 190SL, un biplaza descapotable con un tren de mando derivado de los sedanes de la marca y concebido para ser un vehículo de paseo.  Dos años después, en 1957, el cupé SL fue reemplazado por un biplaza descapotable.  Ambos, el 300 SL Roadster y el 190SL, se mantuvieron en producción hasta 1962, cuando entró el nuevo W113.

La nueva visión de Mercedes-Benz en sus modelos SL expresada por el W113 proponía un carro vistoso, cómodo, relativamente rápido y de agradable manejo, que voluntariamente no pretendía ser un deportivo puro, sino un “gran turismo”.  Su estilo tuvo diversas características distintivas, entre las cuales está su peculiar techo duro removible de tipo “hardtop”, cuyo cristal posterior y vierteaguas recordaban una pagoda china, naciendo de allí el sobrenombre que todavía le es universal.

En 1965, Mercedes-Benz reemplazó el 230SL por el 250SL, en el cual el desplazamiento del motor fue aumentado a 2.5 litros.  En 1968, los alemanes instalaron la versión con doble árbol de levas e inyección de gasolina del motor de seis cilindros para dar vida al 280SE, que fue el modelo más celebrado de la gama.

La producción del Clase SL de tipo W113 se extendió hasta 1971.  Ese año apareció su sucesor, el SL de generación R107.  En Venezuela los representantes oficiales de la marca Mercedes-Benz ofrecieron un pequeño volumen de unidades, que enseguida cautivaron a los automovilistas locales, quienes bautizaron al modelo “cajita de fósforos” debido a su pequeño tamaño, sobre todo comparado con el de otros Mercedes-Benz


El Mercedes SL de tipo W113 es uno de los modelos más populares
y celebrados de la gama SL, por su facilidad de manejo, su robustez
mecánica y la facilidad para encontrar repuestos en Europa y EEUU.
Su producción fue superior a la de sus predecesores

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