Industria

Entendiendo el mercado de los “trucks” en la actualidad

Una terminología reúne productos técnicamente muy diferentes - Parte 2


Tal como comentamos ayer, las pick up tradicionales ofrecen una gran versatilidad, expresada en numerosas opciones de equipamiento técnico y mecánico, pero ello no les convierte en verdaderos vehículos “todo terreno” ni tampoco en utilitarios deportivos (SUV por sus siglas en inglés) legítimos.

Entre las tantas posibilidades de equipo que ofrecen los pick up tradicionales, la que más se acerca a los conceptos de SUV y “todo terreno”  es la que los expertos insistieron en denominar por años como “vehículos recreativos”.  Esto es el resultado de tomar una pick up estándar con una tonelada de capacidad, añadirle un sistema de tracción total y colocarle una carrocería de tipo “station wagon” en la cual se añada un segundo banco de asientos y un compartimiento de carga dentro del habitáculo.

El creador del concepto de vehículo utilitario con carrocería “station wagon” y tracción a las cuatro ruedas fue Jeep, quien presentó el Wagoneer en 1963, como el resultado de agregar a la pick up Jeep Gladiator una carrocería de tipo “station wagon” que podía tener dos o cuatro puertas, prevaleciendo ésta última.

La idea de Jeep, fríamente hablando, no era del todo novedosa porque ya desde los años ’30, en Chevrolet habían creado el Suburban, como resultado de añadir una carrocería “station wagon” a una pick up tradicional, pero mayormente limitándolo al uso de un sistema de tracción a las dos ruedas.

La Wagoneer y la Gladiator, cuando aparecieron en 1963, pretendieron reemplazar a la línea de camionetas y pick up Willys Overland, desarrolladas sobre el chasis del “todo terreno” CJ-5 y presentadas en 1946.  Algunos especialistas, por ello, pretenden identificar al Overland o a la Wagoneer como los primeros utilitarios de tipo SUV - lo cual también han querido hacer algunos ejecutivos de Jeep, por razones comerciales - pero en realidad no es así.  El Overland es un rústico legítimo, al cual por razones de utilidad se le cambió la carrocería estándar del CJ por una de tipo ranchera o de tipo pick up, mientras la Wagoneer es, como explicamos, un derivado de una pick up.

La idea de instalar una carrocería “station wagon” y un sistema de tracción total sobre la base de una pick up tradicional, dio una respuesta sumamente celebrada a una pregunta que hasta entonces pocos se habían hecho.  Ofrecía la Wagoneer cómodo y amplio espacio interior para cinco/seis personas, la versatilidad de un sistema de tracción total y otros atributos, sobre los cuales fue posible añadir muchos accesorios porque la base estructural (un robusto bastidor separado) podía soportar ese peso adicional y también las solicitudes extra de un motor más potente que, en el caso del Wagoneer, llegó a tener hasta 360 pulgadas cúbicas.

Obviamente, la propuesta del Wagoneer no solo fue comercialmente exitosa, sino que impuso pautas en la industria.  General Motors fue la primera en comprenderlo, haciendo exactamente lo mismo sobre la pick up C-10 de su Serie C en 1969 para crear el Blazer, que tuvo una contraparte en GM Coach denominada Jimmy.  Chrysler Corporation se unió pronto a la fiesta con una versión Dodge de la pick up de Serie D denominada Ramcharger (1973) a la cual emparentó una versión de precio menor y con acabado más elemental denominada Plymouth Trailduster.

Además de Jeep, GMC, Chevrolet y Chrysler, fabricantes como International se sumaron al naciente segmento con modelos como el Scout o el Travelall (que en realidad vendría a buscar parte del mercado sui géneris del Suburban) y en 1978, Ford decidió hacer el mismo ejercicio sobre su célebre Serie F para reemplazar a la versión original del Bronco, producida entre 1965 y 1978, que nació como respuesta al Jeep CJ.

No todos los vehículos recreativos derivados de pick up tenían tracción total y esta, en varios casos, no era estándar sino opcional.  Con las combinaciones correctas de motor, caja y transmisión, más los cauchos adecuados, estos enormes vehículos pueden enfrentar recorridos “off road” con muchas garantías y a la vez el espacio que no todos los rústicos estándar ofrecían.  Sin embargo, la eficacia en determinado aspecto, supone un fuerte menoscabo en otros y dimensionalmente hablando, eran demasiado voluminosos y pesados, aunque la adopción de la tracción total les confiere buena altura sobre el piso y los pocos salientes de su carrocería autorizan los recorridos “fuera de carretera”.

Muy difícilmente cualquier Blazer, Bronco, Trailduster o similar, pueda considerarse un verdadero “todo terreno” por el simple hecho de que sus suspensiones fueron originalmente concebidas para el uso camionero y por ende no son las más efectivas para mantener las cuatro ruedas lo más cerca posible del piso durante recorridos fuera de carretera (salvo se practiquen costosas modificaciones).  La Wagoneer quizá podría considerarse algo mejor para estos menesteres y quizá pueda decirse que es más robusto en conducción “todo terreno” pero aún así sus orígenes son los de una gran y pesada pick up.

A lo largo de los años ’80, el desarrollo del concepto de SUV hizo cada vez más superfluos a los vehículos recreativos.  A la larga, todos ellos fueron transmutándose en verdaderos SUV y en varios casos los fabricantes de vehículos “todo terreno” prefirieron volver al terreno original del Willys Overland, es decir, sobre la base de un chasis legítimo de un todo terreno, instalar carrocerías más grandes y espaciosas.  Un concepto que, además de ser la génesis del Overland, fue la génesis de los Land Cruiser “station wagon” y los Land Cruiser Prado de Toyota o los Nissan Patrol.


A muchos les encantaría considerar sus Blazer K-5 como verdaderos
rústicos o como verdaderos SUV, pero a decir verdad, no son ni lo uno
ni lo otro. Ello, no obvia que sean vehículos realmente versátiles…

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